CAMO dona $1.88 millones para transformar vidas en Honduras
Cada acto de generosidad tiene el poder de cambiar una vida.
Gracias al apoyo de los donantes, hospitales, iglesias y organizaciones aliadas de CAMO en Estados Unidos, miles de personas en Honduras hoy tienen acceso a recursos médicos que antes parecían inalcanzables.
Durante el año fiscal 2025-2026 (de mayo de 2025 a abril de 2026), CAMO recibió en Honduras siete contenedores con donaciones médicas, valoradas en $1,881,233.62. Sin embargo, esos contenedores llevaron mucho más que equipo e insumos. También llevaron esperanza.
En total llegaron 8,606 cajas con suministros médicos, suplementos nutricionales, ayudas para la movilidad, equipo ortopédico, instrumentos quirúrgicos y otros recursos esenciales para la atención de pacientes. Además, los contenedores transportaron 406 equipos médicos, entre ellos camas hospitalarias, incubadoras, módulos odontológicos y otros dispositivos que fortalecen la atención en hospitales y centros de salud.
Donaciones médicas que llegan donde más se necesitan
Desde hace más de 30 años, CAMO trabaja junto a instituciones locales para fortalecer el sistema de salud en Honduras.
Este año, las donaciones médicas beneficiaron a 73 organizaciones distribuidas en 11 de los 18 departamentos del país. Hospitales, centros de salud, municipalidades, universidades, iglesias, escuelas, fundaciones, centros de rehabilitación y centros penitenciarios recibieron recursos que continúan mejorando la atención de miles de personas.
Cada donación genera un efecto multiplicador. Lo que llega a una institución termina beneficiando a pacientes, familias y comunidades enteras.
Detrás de cada donación hay una historia
Cada caja tiene un destino. Y detrás de cada donación hay una persona.
Hace poco, Olga y Blanca, misioneras que trabajan en comunidades remotas entre Intibucá y Santa Bárbara, viajaron casi 12 horas para visitar CAMO. Llevaron fotografías y testimonios que recordaron el verdadero impacto de estas donaciones.
Una mujer no pudo contener las lágrimas al recibir un bastón. Durante años caminó apoyándose en una rama de árbol. Para ella, aquel sencillo apoyo significó recuperar independencia y dignidad.
Otra familia contó cómo una cama hospitalaria donada brindó mayor comodidad a un ser querido durante una enfermedad crítica. Al mismo tiempo, incubadoras donadas continúan ayudando a los equipos médicos a cuidar recién nacidos en hospitales con recursos limitados.
Estas historias nos recuerdan que las donaciones médicas hacen mucho más que llenar bodegas o equipar hospitales. Ayudan a caminar nuevamente. Brindan alivio en momentos difíciles. Fortalecen el trabajo del personal de salud y, en muchos casos, ayudan a salvar vidas.
Gracias por hacer posible este impacto
Cada contenedor inicia su viaje en Estados Unidos. Sin embargo, su verdadero destino son los hospitales, las clínicas rurales y los hogares de miles de familias hondureñas.
Gracias a cada donante, voluntario, hospital, iglesia y organización que hizo posible este esfuerzo. Su generosidad permitió entregar $1,881,233.62 en donaciones médicas durante este año fiscal y fortalecer la atención en comunidades de todo el país.
Juntos seguimos construyendo un Honduras con más oportunidades de acceso a la salud, un contenedor, una alianza y una vida a la vez.
Ayúdanos a llenar el próximo contenedor y a seguir llevando esperanza, salud y oportunidades a quienes más lo necesitan.